Pio Baroja



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Nació el 28 de diciembre de 1872 en San Sebastián. Hijo de Serafín Baroja y Zornoza; ingeniero de minas, y de Carmen Nessi y Goñi. Estudió la carrera de Medicina en Madrid y Valencia, doctorándose en 1893 pero ejerció poco tiempo como médico. Hombre de carácter solitario y pesimista, características que aparecen reflejadas en sus obras. Su concepción filosófica sufre las influencias de Kant, Shopenhauer y Nietzsche. Shopenhauer dejó en él un profundo anticristianismo, rasgo de su personalidad que mantuvo intocable hasta su muerte. No fue partidario de ninguna tendencia política y fue criticó con el socialismo y el fascismo. Su primera novela fue Vidas sombrías (1900), a la que siguió el mismo año La casa de Aizgorri. Novela que forma parte de la primera de sus trilogías, Tierra vasca, que también incluye El mayorazgo de Labraz (1903) y Zalacaín el aventurero (1909). Con Aventuras y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901), inició la trilogía La vida fantástica, expresión de su individualismo anarquista y su filosofía pesimista, integrada además por Camino de perfección (1902) y Paradox Rey (1906). Alcanzó la fama fuera de España a través de la trilogía La lucha por la vida, descripción de los bajos fondos de Madrid, que forman La busca (1904), La mala hierba (1904) y Aurora roja (1905). Viajó por España, Italia, Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Suiza, y en 1911 publicó El árbol de la ciencia, posiblemente su novela más reconocida. Entre 1913 y 1935 aparecieron los 22 volúmenes de una novela histórica, Memorias de un hombre de acción, basada en el conspirador Eugenio de Avinareta, uno de los antepasados del autor que vivió en el País Vasco en la época de las Guerras carlistas. En 1935 pasó a formar parte de la Real Academia Española, y emigró a Francia cuando estalló la Guerra Civil española, regresando en 1940. A su vuelta, se instaló en Madrid, donde llevó una vida alejada de cualquier actividad pública, hasta su fallecimiento el 30 de octubre de 1956. Entre 1944 y 1948 aparecieron sus Memorias, subtituladas Desde la última vuelta del camino.


Formación académica
Como estudiante no destacó, más por falta de interés que de talento, y ya por entonces se le apreció un carácter crítico; ninguna profesión le atraía, solamente escribir no le disgustaba. Se decidió a publicar a fines del siglo XIX, cuando regentaba una panadería propiedad de un tío suyo, D. Matías Lacasa (la primera "Viena Capellanes", en Madrid). Por entonces leyó bastante filosofía alemana decantándose con todos los matices que imaginará el lector -y por afinidad- por el pesimismo del meritado autor germano; su amigo suizo Paul Schmitz le introduciría más tarde en la filosofía de Nietzsche. Era un hombre de pensamiento y no de acción, pensaba y no actuaba; dicho apocamiento y la dificultad de encontrar esposa de su nivel intelectual, contribuyó a que no se casara. El mero hecho de que buscara una relación basada en la intelectualidad con las mujeres, descarta la misoginia que largamente se le ha imputado.

Tras defender su tesis, marchó en ese mismo año de 1894 a Cestona/Cestoa, en Guipúzcua, con una plaza de médico que había leído anunciada en un diario. Esa vida le parecía monótona, dura y no muy bien remunerada: p. ej. en invierno tenía que ir en mula con nieve, viento, etc. a los pueblos de donde le llamaban; prefería volver a Madrid e intentarlo como escritor; tuvo alguna diferencia de criterio con el médico viejo, con el alcalde, con el párroco y con el sector católico del pueblo, que le acusaba de trabajar los domingos en su jardín y de no ir a misa, pues, en efecto, era agnóstico; nunca simpatizó con la Iglesia desde su misma niñez, como cuenta en una de sus autobiografías, Juventud, egolatría; tras pasar un año allí volvió, pues, a San Sebastián, dispuesto a probar suerte en el mundo literario, y encontró su oportunidad en la bulliente villa de Madrid, donde su hermano Ricardo dirigía una panadería (Viena Campellanes) porque una tía materna les había legado el negocio; Ricardo le había escrito que estaba harto y quería dejarlo y Pío decidió encargarse él mismo de regentar la tahona. Sobre eso le gastaron bastantes bromas que le agradaban poco: «Es un escritor de mucha miga, Baroja» — dijo de él Rubén Darío a un periodista. A lo cual respondió el escritor: «También Darío es escritor de mucha pluma: se nota que es indio». Instalado en Madrid, empezó a colaborar en periódicos y revistas, simpatizando con las doctrinas sociales anarquistas, pero sin militar abiertamente en ninguna. Al igual que su contemporáneo Miguel de Unamuno, abominó del nacionalismo vasco, contra el que escribió su sátira Momentum catastrophicum.

Pío Baroja pensaba que había que acercar el País Vasco al resto de España, a Madrid, y no al contrario. Daba por sentada la existencia de España, con su tierra natal incluida en ella.


Obras
Sus personajes novelísticos son generalmente hombres por una parte ansiosos de conquista y, por otro, de débil voluntad, abúlicos, hombres derrotados y fracasados en un mundo que nunca puede cambiar.
Sus obras más importantes son: Paradox rey (1906), que forma parte de una trilogía llamada La vida fantástica y que incluye Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901) y su obra maestra, Camino de perfección (1902). Otras obras notables son: Zalacaín el aventurero (1909) y El árbol de la ciencia (1911). Publicó 98 libros, la mayoría de ellos novelas.


Camino de perfección external image imagen?entidad=LIBRO&tipo_contenido=74&libro=291405
Fernando Osorio, el personaje central, es presentado en la escuela de medicina, carrera por la que no muestra mayor vocación. Es un hombre marcado desde niño por el desamor de sus padres; criado en un colegio religioso; inteligente sin propósito; en constante búsqueda de un elevado ideal espiritual y de su objetivo en el mundo .Esta búsqueda se simboliza en el peregrinaje de Osorio por varios pueblos y sus iglesias. Es la representación de la primera de las vías místicas: la purificativa. Intenta varios artificios para encontrar un significado a su vida. Entre ellos lee a San Ignacio de Loyola y encuentra allí un deseo de conocer y apoderarse de la felicidad del más allá; se cuestiona sobre la posibilidad de que él sea un místico y comienza a sentir la necesidad de tener fe en lo sobrenatural, en una fuerza externa que le explicará el por qué de su inadaptación al mundo.
A lo largo de su camino trata de reconciliarse con su pasado y encontrar respuestas a todas sus ansiedades. Trata de resolver muchas de sus dudas en los planteamientos filosóficos que están en boga. El paseo físico de Osorio, también es un paseo filosófico acompañado por Niestzche y Shopenhauer.
Parte de la historia es el regreso del protagonista a Yécora, pueblo que puede ser el mismo Yecla donde se desarrolla el tema de la novela La voluntad de Azorín. Osorio también es reflejo del sentimiento español del momento; su viaje a Yécora es una nostalgia, una búsqueda del tiempo pasado solo porque fue mejor. Este encuentro con su historia proporciona otro elemento de la trilogía mística, ya que obtiene la iluminación suficiente para comprender que el propósito de vivir, es simplemente ese: vivir.
Fernando Osorio se vuelve narrador de su propia historia y el lector puede ver con los ojos del personaje central un momento de total unidad de su espíritu con el entorno, de ilusión por la vida, de amor por la naturaleza.
También este sentimiento de unidad con lo divino lo manifiesta con la descripción del amor que siente por Dolores, su esposa. Fernando ve a Dolores como un ser poderoso y fuerte la compara con un río; comprende la grandeza de la mujer y siente que es un mandato divino unirse a esa mujer. La respetaba como a un misterio sagrado y encuentra junto ella el equilibrio y la justificación para vivir una vida conservadora.

Toda la novela es un retrato de la España de finales de siglo XIX con todas las características de una nación en crisis: pobreza material y cultural, mala educación, injusticia. Un claro reflejo del pesimismo reinante por la decadencia de la nación pero a la vez de una esperanza esbozada de un comienzo de tiempos mejores.


http://faculty-staff.ou.edu/L/A-Robert.R.Lauer-1/Baroja.html ( sitios por donde pasa el héroe de camino de perfección)


El árbol de la cienciaexternal image imagen?entidad=LIBRO&tipo_contenido=74&libro=291774
El árbol de la ciencia nos presenta la vida de Andrés Hurtado, un estudiante madrileño de medicina y toda su evolución personal, profesional y filosófica hasta su trempana muerte.
En la primera parte del libro el autor describe el Madrid de la época a partir de las vivencias de Andrés en la facultad, en la que suele compartir experiencias con dos amigos a los que critica vivazmente. A través de uno de ellos (Julio Aracil) conocerá a Lulú, una joven algo fuera de época sometida por su madre. A medida que avanza el libro la vida de Andrés, a su hermano pequeño Luisito se le diagnostica tuberculosis, mortal en la época.

En la búsqueda de un clima que lo cure viajan a Valencia y viven primero en un pueblecito y después en la capital con unos parientes. Durante la estancia de Andrés en un pueblo de sustituto, su hermana le comunica la muerte de su querido hermanito. Tras la muerte de su hermano, Andrés frecuenta con más asiduidad la casa de Iturrioz, un tío suyo que filosofa y discute sobre múltiples aspectos de la vida en el hemisferio del libro, planeando el enfrentamiento entre Árbol de la Ciencia y Árbol de la Vida que dará nombre a la novela. Andrés defiende a la ciencia como guía del mundo, por encima de los sentimientos y la voluntad del hombre.
Acabada medicina decide aceptar una oferta como médico a un pueblo "entre Andalucía y Castilla" en el que se le mostrarán todos los aspectos de la vida rural de la época: señorito o cacique, bandos políticos igualmente corruptos, nula cultura, pasotismo ante el progreso, costumbres arcaicas y en definitiva un anclaje en el pasado que acaba por hacerle abandonar el puesto. A su vuelta a la capital consigue colocarse como médico de higiene, para lo que debe tratarse con la masa social más humilde, marginada y enferma de la época. Vuelve a tratar con Julio Aracil y Lulú, con la que establece un estrecho vínculo y la cual ha ascendido gracias a una buena boda de su hermana.

Finalmente Andrés se declara a Lulú y contraen matrimonio al poco tiempo, admás consigue un excelente puesto de traductor para una revista científica y por primera vez está feliz y mira al futuro con ilusión.
A pesar de la prevención de su tío Iturrioz del riesgo de tener un hijo con Lulú, esta queda embarazada al año bajo pesar de Andrés. Tras un parto difícil en el que el niño muere, Lulú también su cumbe a las hemorragias y fallece al poco tiempo. Andrés, asiduo a la morfina se suicida ese mismo día con aconitina; deja este mundo al que tanto criticó, por la puerta de atrás, sin sufrir, sin pensar...



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Presentación